Contextos, personajes y argumentos. La esencia de casi toda obra literaria contiene por lo menos esos tres componentes encerrados detrás de páginas blancas, tipografía y portadas. Esencia que permanece inalterable por elementos circunstanciales. ¿Es realmente importante si la portada es de cuero o de cartón? ¿o si es en absoluto un libro físico? ¿o un bonche de letras sobre un lienzo?

 

El arte de Jorge Méndez Blake hace una exploración de éstas posibilidades infinitas donde es posible defender que si bien la esencia de una pieza literaria no se altera por la forma en la que es presentada, la percepción que tenemos de ella sí. Y bastante.

 

El artista se aprovecha de esta premisa como idea generatriz para introducirnos en una Emily Dickinson, un Franz Kafka, o hasta un William Shakespeare que resultan irreconocibles en forma.

 

Obras como Nothing left to tell, Nocturnos (Xavier Villaurrutia) o El Castillo donde la literatura toma formas aleatorias, alegóricas o enfáticas contribuyen a cuestionarse si la esencia de las obras literarias que las inspiraron realmente sigue ahí. La respuesta a esa pregunta solo puede tener una respuesta subjetiva, como subjetivo es el arte. Y es que realmente lo que otorga la esencia al arte no es su materialización a través de páginas blancas o lienzos añiles, y tampoco resultaría atinado decir que esa esencia viene del trasfondo. Tal vez lo que hace al arte ser arte es la manera en la que ésta impacta sobre nosotros y las impresiones personales que podemos obtener de ella.

 

Si bien literatura y arquitectura son dos artes cuya relación está lejos de ser evidente, cuando se analiza a ambas bajo la lente que utiliza Méndez Blake, esa idea de que la materialidad es tan solo un vehículo para la transmisión de sensaciones y conceptos es consistente.

 

Resulta entonces, de cierta forma, indisociable el contenido del contenedor. Ésta afirmación, más obvia para la arquitectura y las artes plásticas que para la literatura, es quizá la que nos lleva a buscar constantemente que las características materiales, geométricas, y físicas de un espacio respondan a la esencia sensorial que como arquitectos buscamos transmitir.

 

Gracias Méndez Blake por tu charla.

Texto: Rodrigo Carreón U. Equipo CDM Casas de México
Fotografía: El Castillo. 2007. Ladrillo, edición de El Castillo de Franz Kafka