o la importancia de los cuartos de servicio.

 

Una de nuestras filosofías más importantes es que la arquitectura, buena o mala, tiene el poder de modificar significativamente la forma en la que vivimos nuestras vidas. A través de nuestro trabajo, nos encontramos constantemente sumergidos en una búsqueda por diseñar las atmósferas para que las personas que las habitan prosperen con su proyecto de vida.

Esto es todas las personas. 

Tras los sucesos acontecidos a lo largo de la semanas anteriores, quizá la lección más importante por aprender, sea la de la empatía por aquellos que parecen venir de una realidad totalmente diferente a la nuestra. 

Y es que son las personas las que, inequívocamente, llenan la arquitectura. 

No es inusual, en los proyectos residenciales en México, toparnos con áreas destinadas a ser vividas por las personas que se encargan del servicio y del mantenimiento de toda la casa. Recámaras de servicio, baños, cuartos de chofer, pequeñas estancias, en algunos casos hasta cocinetas, forman parte intrínseca de una arquitectura que no está hecha para ser vista; que no saldrá en revistas, de la que no se tomarán fotos y que rara vez será mencionada en las historias sobre esa casa en particular. Pero que no por ello es menos importante. 

Como arquitectos, respondemos a las inquietudes del hombre a través de los espacios. Somos particularmente buenos para resolver las necesidades físicas y sociales como comer, dormir y relacionarse. Y, en estas áreas de servicio que muchas veces están resueltas en su expresión mínima, y de la forma más eficiente, vale la pena volver a hacernos conscientes de que estos espacios forman parte de esta arquitectura hecha para las personas. Y lo que es más, personas cuyo trabajo es especialmente virtuoso porque su finalidad es la de “tomar cuidado” de otros seres humanos. 

Muchas veces damos por sentado a la gente con las que convivimos cotidianamente, y cuya aportación en nuestras vidas es frecuentemente subestimada. Tal vez la situación particular del mundo actual, sea una buena oportunidad para agradecerles a ellos por su esfuerzo, y regresarles una de tantas sonrisas.

 

Texto: Rodrigo Carreón U. Equipo CDM Casas de México

Fotografía: “Área de Servicio LJ9” – Rodrigo Carreón U.