Y es que un año tan atípico merece una clausura especial y diferente…

Una que nos lleve a reflexionar sobre lo que hemos logrado aún en condiciones tan particulares, un cierre bien merecido de todos los esfuerzos adicionales que hemos hecho para acercarnos cada vez más hacia donde queremos llegar, que nos prepara para lo que se viene – que sin duda no será fácil – y sobretodo, un final que nos deje un muy buen sabor de boca.

Este año decidimos celebrar con todo nuestro equipo de diseño aprendiendo de los grandes aciertos y desaciertos presentes en la arquitectura cuasi canónica de nuestra ciudad.

Y nos tomamos un día para recorrer de la mano de Mónica del Arenal, esas calles de Guadalajara donde figuras como Pedro Castellanos, Félix Aceves, Erich Coufal, Miguel Aldana, Juan José Barragán, Julio de la Peña, entre otros, comenzaron con diversas exploraciones que sientan al día de hoy muchos de los valores de la arquitectura residencial en Guadalajara.

Valores que persisten en nuestra práctica actual como arquitectos dedicados a la proyección y la construcción de casas; los patios, las atmósferas, el juego de volúmenes y materiales, cómo la arquitectura se aproxima a la ciudad, la forma en la que ésta toca al mundo, y cómo los límites entre lo privado y lo público se desdibujan y se cohesionan para enriquecer nuestro transitar.

Sin duda un año que ha estado lleno de aprendizajes y que completamos con esta última lección para recordarnos que una casa siempre es nuestro contacto más cercano y conocido con todo aquello que se construye, nuestro espacio cotidiano, el escenario en el que nuestras vidas transcurren – ahora más incluso que antes. Una sucesión de atmósferas que refleja quienes somos como seres humanos y que al hacerlo invariablemente nos enriquece.

Con este ejercicio buscamos traer al presente para nosotros mismos la razón de por qué hacemos lo que hacemos y la importancia de nuestro trabajo.

Gracias infinitas Mónica del Arenal por compartir tu conocimiento, siempre es un placer tenerte entre nosotros. Y gracias también a AVEH Studio por acompañarnos en este recorrido con cámara en mano; creemos fielmente que las fotografías siempre ayudan a complementar las experiencias.

Gracias a todos nuestros clientes, por permitirnos ayudarles a traer al mundo sus ideas para vivir una buena vida.

Y, finalmente, gracias a todos y cada uno de nuestro equipo de trabajo. Cerramos un muy buen año expectantes de todo lo que se viene para el siguiente.

 

¡Gracias por este 2020!

Palabras: Rodrigo Carreón U. Equipo CDM Casas de México | Fotografía: AVEH Studio